Los expedicionarios del Trineo, en casa (VÍDEO)

Los expedicionarios del Trineo, en casa (VÍDEO)

El pasado viernes por la tarde, con tres horas de retraso sobre la hora prevista, dos de los cinco expedicionarios del Trineo de Viento, Manuel Olivera y Eusebio Beamonte, aterrizaron en el aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas, desde Copenhague, donde habían aterrizado el día anterior procedentes de Groenlandia. En el camino fueron dejando a los otros tres compañeros de una aventura que les ha llevado a recorrer 4.300 kilómetros en 49 días por el interior de Groenlandia, en una expedición pionera en la historia de la Humanidad: nunca antes se había hecho un viaje así en un trineo movido por el viento, capaz de arrastrar una tonelada y media de peso.

Atrás dejaron a sus compañeros de aventura. En la isla ártica se quedó el líder de esta aventura: el explorador polar Ramón Larramendi, que vive allí parte del año, como director de la agencia de viajes Tierras Polares (Tasermiut Greenland) y Hugo Svenson, jefe de Bomberos de los aeropuertos groenlandeses. En Dinamarca, se despidieron de la ingeniera danesa Karin Moe Bojsen.

Manuel y Eusebio llegaron con poco equipaje y cara de cansancio. «El regreso a casa, con tantas etapas, se nos ha hecho largo, pero estamos felices de poder abrazar a los nuestros», señalaban. Aunque el Trineo de Vientos y el equipamiento continúa en Groenlandia, Olivera si ha cargado con los instrumentos científicos que ha estado utilizando durante toda la expedición para recoger datos de la nieve, y que en breve enviará a los investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). También se ha traído una barba que no lucía cuando inició el viaje, y de la que su compañero ya se había desprendido.

La familia de este último había preparado para el recibimiento una bandera de España, que mostraron ante las cámaras.

Ahora sólo queda descansar, mientras Larramendi ya comienza a pensar en su próximo reto:¡ la Circunnavegación de la Antártida!