1.200 km siguiendo las capas de nieve y neviza

1.200 km siguiendo las capas de nieve y neviza

Javier Lapazaran y Francisco Navarro (GSNCI – UPM)*

En el Grupo de Simulación Numérica en Ciencias e Ingeniería (GSNCI) de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) llevamos cerca de 20 años realizando simulaciones de la dinámica de glaciares, midiendo sus espesores con georradar y sus balances de masa (aportes menos pérdidas de masa glaciar).

Desde hace años que veníamos hablando con Ramón Larramendi y su equipo sobre la posibilidad de utilizar un georradar desde el Trineo de Viento para medir la acumulación de nieve en Groenlandia. La idea resultaba fascinante: obtener un perfil continuo de los espesores de nieve y neviza a lo largo de 1.200 kilómetros de Groenlandia, desde cerca de la costa hasta llegar al punto más elevado. ¿Hemos dicho “neviza”? Sí, la neviza es en lo que se transforma la nieve que lleva acumulada más de un año; se va compactando por la presión de la nieve y de otra neviza que tenga encima, y dentro van apareciendo pequeñas porciones de hielo, cada vez más grandes, por recongelación de agua infiltrada. Con el tiempo acabará siendo hielo.

La idea era fascinante, efectivamente, pero el reto no era sencillo. Enseguida aparecieron posibles problemas técnicos: ¿Cómo obtenemos alimentación suficiente?, ¿habrá capacidad de almacenamiento para el registro continuo?, ¡¡¿Fibras ópticas en el Trineo de Viento?!!… Y otras cuestiones no tan técnicas: ¿Quién va a resolver los problemas que surjan con estos delicados equipos durante la expedición?, ¿hay que formar a alguien para que tome decisiones de medida?, ¿hemos de ir nosotros en el Trineo de Viento? La respuesta ha esto último habría sido bonita, pero luego surgieron nuevas posibilidades.

Recientemente habíamos adquirido un nuevo georradar de 750 MHz (Malå, GX750), que tiene una resolución de unos 10 centímetros en la nieve, muy robusto, compacto, con un consumo muy moderado de energía y fácil de usar. Este dispositivo se divide en dos partes: una de control y antenas; otra con el registro y la visualización. Además, lleva un único cable (con muchos cables diferentes dentro) que las une. Este radar tiene algunas modificaciones respecto a uno estándar, digamos que “de fábrica”: la duración de cada registro ha sido recrecida para que sea capaz de registrar hasta los 25 metros y, además, hemos readaptado su sistema de alimentación por baterías para alimentarlo continuamente desde los paneles solares.

Parece que esto resolvía los problemas más técnicos. Pero ¿quién iba a ser capaz de usarlo?

Y se abrió una puerta. El grupo de investigación GSNCI realizamos trabajos desde 1999 en varios glaciares de la Isla Livingston, en la Antártida, donde se encuentra la Base Antártica Española Juan Carlos I (BAE JCI). Y es allí donde, ¡oh casualidad!, conocimos a Hilo Moreno, uno de los técnicos de montaña que nos ayudan allí a desplazarnos por los glaciares para realizar nuestras medidas. Resulta que Hilo, además, participa en la expedición Río de Hielo Groenlandia 2017 con Larramendi en el Trineo de Viento. ¡Qué pequeño es el mundo! Este año hemos convivido en la Antártida con Hilo todo el mes de diciembre y casi todo  enero, trabajando codo a codo. Hilo ha podido usar por sí mismo el radar, así que antes de la partida junto pudimos evaluar la mejor forma de transportarlo en el Trineo de Viento. ¡Ya teníamos a quien se iba a encargar de realizar las medidas! Y… ¡Ya tenemos adaptado el radar a las condiciones de Trineo de Viento!

Antes de que salieran de España, dejamos el georradar configurado con los parámetros de medida que necesitamos, y durante la expedición Hilo se encargará de ponerlo en marcha, activar y desactivar las mediciones y almacenar los resultados. ¡Bien! Ahora ya sabemos que el georradar ya está midiendo y tenemos esperanzas de obtener grandes datos.

Otra cuestión importante es conocer qué información aportarán los perfiles de georradar en la expedición Río de Hielo Groenlandia 2017. Pues esperamos poder ver y seguir cómo está evolucionando la capa de nieve del último año y las de neviza de los años anteriores a lo largo de Groenlandia.  Con esa información, que complementa la de perfiles de densidad que se obtienen en catas y testigos de hielo, se podrá evaluar la acumulación de nieve de los últimos años, no sólo en términos de espesor sino también en términos de masa. Esta información es interesante por sí misma, y también muy útil como parámetros a utilizar en modelos sobre la dinámica glaciar en Groenlandia.

La oportunidad que ofrece el Trineo de Viento con la expedición Río de Hielo Groenlandia 2017 para registrar estos perfiles de radar de forma casi continua, generando un perfil que recorre todo el ascenso hasta el punto más elevado de Groenlandia, es única y estamos satisfechos de que poder aprovecharla. La logística necesaria para poder hacer esta misma medida con otro tipo de transporte, también por la superficie polar (como por ejemplo, motos de nieve), sería varios órdenes de magnitud más costosa  e infinitamente más contaminante.

Suerte, expedición Río de Hielo Groenlandia 2017.

* Grupo de Simulación Numérica en Ciencias e Ingeniería